Latinoamérica

Una memoria que no se alquila

Los asistentes de siempre te conocen de cero en cada charla, y lo que dijiste queda en servidores ajenos bajo condiciones que cambian sin avisar. Acá es al revés: el contenido se cifra antes de salir de tu equipo, la llave es tuya y el guardado está pagado por adelantado. Hablás en español hoy, en inglés mañana y en chino con un socio de Lima: la memoria es la misma.

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Seis diferencias con un asistente corriente

No es cuestión de cuántas funciones tiene, sino de a quién pertenece qué.

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La llave es tuya

El contenido se cifra antes de salir de tu equipo. Con nosotros queda una tira de bytes ilegible: no es que nos comprometamos a no leerla, es que físicamente no podemos. Una promesa de política de privacidad se cambia con un correo; una llave que no tenemos no se cambia con nada.

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Recuerda toda la relación

No «los últimos mensajes», sino todo: lo que contaste hace medio año sobre la operación de tu papá, cómo terminó, qué decidieron después. No tenés que volver a explicar quién es quién en tu familia cada vez que abrís una conversación.

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No depende de una sola empresa

La capa permanente está pagada por adelantado y vive en una red que ninguna empresa controla. Si el proyecto cierra, si nos compran, si cambiamos de dueño: lo que ya quedó escrito ahí sigue estando, y la llave para leerlo la tenés vos.

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Un idioma no es una cuenta aparte

Español, inglés, chino y ruso comparten la misma memoria. Lo que contaste en español cuenta cuando preguntás en inglés, y al revés. No hay cuatro asistentes que no se hablan entre ellos: hay uno solo con cuatro bocas.

Se guarda solo

No hay botón de «guardar» ni de «exportar». La copia de seguridad de las conversaciones se hace automáticamente una vez por hora, y de inmediato si el archivo del diálogo pasa de 90 KB. Lo que se guarda solo, se guarda; lo que depende de acordarse, se pierde.

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El precio no cambia de forma

Los planes se liquidan en dólares y así se muestran. No convertimos a peso, sol o quetzal en la página: mostrar una cifra y cobrar otra se lee como engaño, aunque sea solo el redondeo del día. Lo que ves es lo que sale.

Por qué la memoria importa cuando la familia está repartida

En esta región casi nadie tiene a todos los suyos en la misma ciudad. Esa es la situación normal, no la excepción.

La distancia no se come los hechos, se come los detalles

Un hijo en Houston y una madre en Michoacán. Una familia venezolana repartida entre Bogotá, Santiago y Madrid. Un padre que se fue a trabajar a la mina y vuelve cada tres semanas. Los hechos grandes sobreviven a la distancia: uno se entera del casamiento, del nacimiento, del diagnóstico. Lo que no sobrevive es el resto.

Nadie cuenta por teléfono, en los quince minutos del domingo, que la abuela le puso otro nombre al perro, que el vecino de enfrente por fin arregló la reja, que el remedio nuevo le cayó pesado el martes pero el jueves ya no. Esas cosas no se cuentan porque no parecen importantes, y son exactamente las que uno extraña después.

Un asistente que recuerda toda la conversación acumula justamente esa capa. No porque la escuche a escondidas, sino porque vos se la contás vos mismo, en el momento en que la tenés fresca, y después no se borra.

Lo que se pierde primero no es la información: es la manera de decir

Cuando alguien falta, lo primero que se olvida es el tono. Cómo alargaba la última vocal cuando estaba de acuerdo a medias. Cómo le decía «mijo» a todo el mundo, incluso al plomero. Qué respondía cuando uno le preguntaba si estaba cansada. La cara queda en las fotos; la manera de decir no queda en ninguna parte.

En esta región hay una costumbre larga de guardar a los que ya no están: el altar con las fotos y la comida que le gustaba, el cuaderno de recetas con la letra de la abuela, la caja de cartas debajo de la cama. Nadie tuvo que inventar esa costumbre; lo que faltaba era una forma de guardar lo que se dice, no solo lo que se tiene.

Una memoria que conserva conversaciones enteras guarda esa capa. No reemplaza a la persona y no promete traerla de vuelta: guarda cómo hablaba, sobre qué volvía siempre, qué contestaba a las mismas preguntas. Es la diferencia entre una foto y una carta.

Trabajo a distancia, husos horarios y clientes que no te conocen

Media región trabaja para afuera. Un equipo en Medellín factura a Nueva York, una diseñadora en Rosario a Berlín, un contador en San Salvador a tres clientes que nunca vio la cara. Y cada uno de esos hilos tiene su historia: qué se acordó en marzo, por qué se cambió el alcance, cuál era la excusa que ya se usó dos veces.

Un asistente que arranca de cero cada mañana obliga a que ese contexto viva en tu cabeza o en un documento que nadie actualiza. Uno que recuerda la relación entera te deja preguntar «¿qué le prometí a este cliente en marzo?» y recibir una respuesta en vez de un pedido de aclaración.

Cuando la conversación empieza en español con tu socio y termina en inglés con el cliente, la memoria no se corta a la mitad. Es el mismo hilo, contado en dos idiomas.

Tres generaciones en un mismo archivo

El plan Family Archive (Archivo Familiar), a $100 al mes, existe para esto: acceso familiar, bases de conocimiento propias y límites amplios. La idea no es que cada uno tenga su asistente por separado, sino que haya un archivo al que entren la abuela, los hijos y los nietos, cada uno desde su país y en su idioma.

La abuela cuenta en español cómo se hacía el mole en su casa. El nieto que creció en Toronto pregunta en inglés qué llevaba exactamente. La respuesta sale de lo que ella contó, no de una receta genérica de internet. Ese es todo el punto.

Y para quien quiere ir más lejos, Digital DNA (ADN Digital) cuesta $1 000 una vez por equipo y después $200 al mes: contorno protegido propio y fijación de la personalidad en la cadena de bloques. Es el plan de quien no quiere guardar sus datos, sino su forma de pensar.

Una familia repartida en tres países no necesita otra aplicación para hablar. Necesita un lugar donde lo hablado no se borre. — Maksim Galatin, Arquitecto de CODE

Cuatro idiomas, una sola memoria

Cambiar de idioma no es empezar de nuevo con un desconocido.

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Español, inglés, chino y ruso

Los cuatro comparten una misma memoria. No hay que elegir uno «principal» al registrarse ni repetir en inglés lo que ya explicaste en español: la memoria guarda el contenido, no el idioma en que salió.

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Cambiar a mitad de frase

Así se habla de verdad en la región: se arranca en español, se mete una palabra en inglés porque es la que existe, se vuelve. No hay que adaptarse a la herramienta ni escribir «correcto» para que entienda.

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Comunidades que ya viven entre idiomas

Hay familias chinas en Lima, en Panamá, en Ciudad de México desde hace generaciones, con abuelos que hablan chino y nietos que hablan español. La memoria común deja que las dos puntas de esa familia usen el mismo archivo sin traducirse a mano.

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Un idioma para el trabajo, otro para la casa

Es normal facturar en inglés y hablar de tus hijos en español. Son dos registros distintos de la misma persona, y no hace falta partirlos en dos cuentas para que no se mezclen.

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Un sitio hermano para Asia

aifa.asia es la misma puerta de entrada del otro lado del mundo, con otros ejemplos y el mismo funcionamiento. Los idiomas y la memoria son los mismos: lo que cambia es desde dónde entrás.

Cómo funciona la memoria por dentro

Tres capas con oficios distintos. Se llama PADAM y no es una metáfora: son tres almacenamientos reales, uno arriba del otro.

Capa uno: la memoria operativa

Es la que sostiene la conversación de ahora mismo. Vive en un almacenamiento rápido en memoria (Redis / Vercel KV) y su trabajo es que no tengas que repetir lo que dijiste hace dos mensajes. Es la única capa que casi todos los asistentes tienen, y es la razón por la que parecen inteligentes durante media hora y desconocidos al día siguiente.

Rápida, barata y de vida corta. Sola no sirve para nada que dure.

Capa dos: la memoria semántica

Acá se guarda el sentido, no las palabras. La conversación se convierte en representaciones matemáticas (embeddings) y se guarda en una base vectorial (pgvector sobre Neon), de modo que la pregunta «¿qué me dijiste del tratamiento de mi mamá?» encuentra la charla correcta aunque en aquel momento hayas usado otras palabras y otro idioma.

Esta es la capa que hace que el cambio de idioma no rompa nada: el sentido de «mi mamá está mejor» y de «mom is doing better» cae en el mismo lugar del espacio. Por eso el español y el inglés no son dos archivos, sino uno.

Capa tres: la memoria eterna

La copia permanente vive en Arweave, una red de almacenamiento donde se paga una vez y el archivo queda, con una marca en Solana (cNFT) que dice a quién pertenece. No es «nuestro servidor con respaldo»: es una red que no controlamos y de la que no podemos borrar nada, ni siquiera si quisiéramos.

El contenido va cifrado. Lo que queda públicamente en la red es un bloque de bytes sin sentido para cualquiera que no tenga tu llave, incluidos nosotros. Y eso incluye el caso incómodo: una orden, una compra de la empresa, un cambio de dueño. No podemos entregar lo que no podemos leer.

Y el respaldo no depende de que te acuerdes

Todas las conversaciones de todos los usuarios —de planes pagos y de quien no paga nada— se guardan en una carpeta propia, atada a esa persona, en el servidor y en la cadena de bloques. Sin costo y sin botón.

El respaldo corre solo una vez por hora, y se dispara de inmediato si el archivo del diálogo pasa de 90 KB. Cualquier sistema que dependa de que el usuario apriete «guardar» termina perdiendo justo la conversación que importaba.

Cuánto cuesta y qué cambia en cada plan

Los precios se liquidan en dólares. Guardar las conversaciones no cuesta nada en ningún nivel: lo que se paga es el acceso, los límites y el contorno propio.

PlanPrecioPara quiénQué suma respecto al anterior
Sin plan$0Quien está mirando de qué se trataLas conversaciones igual se guardan en una carpeta propia, en el servidor y en la cadena de bloques, de forma automática.
Spark · Chispa$15 al mesUna persona que quiere que la charla siga donde la dejóAcceso a los asistentes de AIfa y memoria que no se reinicia entre conversaciones.
Family Archive · Archivo Familiar$100 al mesUna familia repartida en dos o tres paísesLímites ampliados, bases de conocimiento personalizadas, acceso familiar y memoria eterna.
Digital DNA · ADN Digital$1 000 una vez por equipo, después $200 al mesQuien quiere fijar su forma de pensar, no solo sus datosContorno protegido propio y fijación de la personalidad en la cadena de bloques.

Cómo se paga desde la región y qué se está pagando

La pregunta honesta que hace todo el mundo acá: por qué en dólares, y qué me llevo por ese dinero.

Por qué el precio está en dólares

Porque la región tiene demasiadas monedas y demasiada volatilidad como para que una cifra en pantalla signifique lo mismo el martes que el jueves. Si mostráramos «$15» convertidos a tu moneda con el tipo de cambio de esta mañana y el cobro saliera distinto, ese cliente ya no vuelve, y con razón.

Preferimos una cifra incómoda pero estable a una cómoda que miente. El plan Spark cuesta $15 al mes en cualquier país desde el que entres, y esa es toda la aritmética.

Qué significa «pagado por adelantado»

El almacenamiento permanente funciona al revés que una suscripción: se paga una vez y el archivo queda, sostenido por un fondo de largo plazo. Por eso la frase «memoria eterna» no es una manera de hablar: no depende de que sigas pagando ni de que nosotros sigamos existiendo.

Del dinero que pasa por el router de la ecosistema, el 65 % va al tesoro y se usa justamente para comprar AR y alimentar ese fondo de almacenamiento. Cuanto más se usa el sistema, más años de guardado quedan pagados por adelantado.

Adónde va cada parte del dinero on-chain

El reparto está fijado en el contrato y no cambia según el humor de nadie: 5 % al Fondo del Fundador, 5 % a quema, 15 % al referido de primer nivel, 7 % al de segundo, 3 % al de tercero y 65 % al tesoro para el fondo de Arweave.

Si en algún nivel no hay referido, esa parte no se queda con nadie: se quema. Es decir, la ausencia de red no engorda la caja de la empresa, reduce la cantidad de tokens que existen.

El token se llama $GALATIN, vive en Solana y su emisión está limitada de forma dura a 10 000 000 000 de unidades. No hay una segunda ronda de emisión prevista, porque el límite es parte de las reglas, no una decisión que se revisa.

Si algo no te cierra, preguntá antes de pagar

Escribí a contact@codeofdigitaleternity.com con tu caso concreto: desde qué país entrás, cuántas personas de tu familia lo van a usar y en qué idiomas. Es preferible una respuesta clara antes del pago a un reclamo después.

Y si querés probar sin poner un peso, se puede: las conversaciones se guardan igual, en tu carpeta, desde el primer día.

Cómo empezar

Cinco pasos, ninguno de ellos administrativo.

  1. Abrí el sitio principal y hablá

    No hay que configurar nada antes de la primera conversación. Entrás a codeofdigitaleternity.com, escribís en tu idioma y ya estás dentro de la primera charla que va a quedar guardada.

  2. Contá quién es quién

    La primera media hora bien invertida es la que explica tu contexto: quién es tu familia, dónde vive cada uno, en qué andás trabajando. Esto se cuenta una sola vez en la vida del archivo, no una vez por sesión.

  3. Dejá que se guarde solo

    El respaldo corre una vez por hora y de inmediato si el diálogo pasa de 90 KB. No hay botón que apretar ni exportación que recordar: si cerrás la pestaña a mitad de una frase, la frase queda.

  4. Elegí plan cuando te haga falta

    Spark a $15 al mes para una persona, Family Archive a $100 al mes cuando entra la familia, Digital DNA a $1 000 una vez por equipo y $200 al mes para el contorno propio. El orden natural es de abajo hacia arriba.

  5. Sumá a los tuyos

    Cuando alguien entra por tu invitación, el reparto on-chain de su uso te devuelve 15 % en el primer nivel, 7 % en el segundo y 3 % en el tercero, en $GALATIN. Es el mismo contrato para todos, sin acuerdos aparte.

Si querés traer gente: cómo funciona la red de embajadores

Todo el reparto está en el contrato. Lo que sigue son las reglas completas, incluida la que no conviene descubrir tarde.

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Ambassador Node · persona

Es el registro normal. Recibís del uso de memoria on-chain de tu red: 15 % del primer nivel, 7 % del segundo y 3 % del tercero, pagados en $GALATIN. No hay cuota de entrada ni compra obligatoria de nada.

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Ambassador Team · empresa o socio con base propia

Recibe lo mismo que un Node por el uso on-chain, y además una malla de dos canales sobre las ventas de licencias: canal fiat 7 % / 3 % / 1 % en los tres niveles, o canal $GALATIN con tasa mayor, 8 % / 4 % / 2 %.

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La regla de correspondencia de niveles

Cobrás en proporción a tu propio plan, no al de tu referido. Si vos estás en Spark de $15 y tu referido contrata Family Archive de $100, tu porcentaje se calcula sobre $15. Al subir de plan, empezás a cobrar completo desde los pagos siguientes.

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Lucro cesante, a la vista

La diferencia entre lo que cobraste y lo que habrías cobrado con un plan más alto se muestra en tu panel como Lost Opportunity Revenue. Preferimos que veas el número incómodo a que te enteres por casualidad medio año después.

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El router deflacionario

Si en algún nivel de tu cadena no hay nadie, ese porcentaje no lo cobra la empresa: se quema. La red incompleta reduce la cantidad de tokens en circulación en lugar de generar un ingreso silencioso para nosotros.

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Cobrar en $GALATIN mueve el precio

Cuando un socio elige cobrar en token, la plataforma compra ese $GALATIN en el mercado abierto por el monto de la recompensa. La recompensa no se imprime: se compra, y esa compra empuja el precio hacia arriba.

Guardar los datos de una persona es fácil. Guardar su manera de decir las cosas es el trabajo difícil, y es el único que valía la pena hacer. — Maksim Galatin, Arquitecto de CODE

Qué más hay en la ecosistema CODE

Esta puerta regional no es el proyecto entero. Estas son las partes que ya funcionan.

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La radio: 596 pistas

Cuatro estaciones en radiocode.space con 596 pistas en total. De ellas, 148 canciones fueron escritas por un humano y una IA juntos, repartidas en once álbumes. Los títulos se escriben «AIfa ANTHEM», «AIfa Signal»: con AIfa, no con Alfa.

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El Oráculo: auditoría de 48 horas

Una revisión técnica del sitio de una empresa con 42 comprobaciones de GDPR y OWASP. Si aparecen fallas, la corrección cuesta $500 una sola vez y se entrega en 48 horas. Es la puerta de entrada de la parte B2B.

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AIfa Works

En aifa.works vive la parte de hosting con agentes de IA conectados. Es el paso siguiente para el cliente empresa que ya cerró sus fallas de seguridad con el Oráculo.

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aifa.digital

Otro de los veinte dominios de la ecosistema, con la misma memoria detrás. Todos los sitios comparten cuenta y archivo: no hay que registrarse de nuevo en cada puerta.

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aifa.asia

La puerta hermana para Asia. Mismos idiomas, misma memoria, otros ejemplos. Si tu familia está repartida entre los dos lados del Pacífico, las dos puertas llevan al mismo archivo.

✉️

Contacto directo

contact@codeofdigitaleternity.com para preguntas de planes, de socios o de casos que no encajan en ninguna casilla. Escribe una persona y responde una persona.

Preguntas que se hacen antes de entrar

¿Ustedes pueden leer mis conversaciones?

No. El contenido se cifra antes de salir de tu equipo y lo que llega a nuestro lado es una tira de bytes sin sentido. La llave no está con nosotros.

La diferencia con una promesa de privacidad común es esta: una promesa se cambia cuando cambia la política, el dueño o la ley aplicable. Una llave que nunca tuvimos no se puede entregar por más presión que haya.

¿Qué pasa con mi archivo si dejo de pagar?

Las conversaciones se guardan en tu carpeta propia sin costo, en todos los niveles, incluido el de quien no paga nada. Dejar de pagar no borra lo guardado.

Lo que se pierde al bajar de plan son los límites ampliados, el acceso familiar y las bases de conocimiento personalizadas del plan que tenías. Lo que ya quedó escrito en la capa permanente está pagado por adelantado y no se puede borrar, ni por vos ni por nosotros.

¿Y si el proyecto cierra mañana?

Es la pregunta correcta y por eso la arquitectura está armada así. La capa permanente vive en Arweave, una red que no es nuestra, con el pago hecho por adelantado, y la marca de propiedad está en Solana.

Que la empresa desaparezca no borra la red ni tu llave. Es exactamente al revés que con un servicio en la nube corriente, donde el cierre de la empresa y el fin de tus datos son el mismo evento.

¿En qué idioma tengo que escribir?

En el que te salga. Español, inglés, chino y ruso comparten una sola memoria, y podés cambiar a mitad de frase.

Esto no es un detalle cosmético: la capa semántica guarda el sentido, no las palabras, así que lo que contaste en español se encuentra cuando preguntás en inglés. Para una familia con abuelos de un idioma y nietos de otro, es la función central.

¿Por qué los precios están en dólares y no en mi moneda?

Porque convertir en la página obliga a elegir un tipo de cambio, y ese tipo de cambio siempre termina distinto del que aplica el banco el día del cobro.

Mostrar una cifra y cobrar otra se lee como engaño aunque sea solo redondeo. Preferimos que el número de la página y el del resumen de tu tarjeta sean el mismo número.

¿Cuál plan me conviene?

Si sos una sola persona y querés que la conversación no se reinicie, Spark a $15 al mes alcanza. Si el archivo va a ser familiar —abuelos, hijos, nietos, dos o tres países—, es Family Archive a $100 al mes, que es el que trae acceso familiar y bases propias.

Digital DNA, a $1 000 una vez por equipo y $200 al mes, es para quien quiere contorno protegido propio y fijación de la personalidad en la cadena de bloques. Se puede empezar abajo y subir: no hay que decidirlo el primer día.

¿Esto es una red de mercadeo multinivel?

No hay compra obligatoria para entrar, no hay stock que revender y no hay cuota de mantenimiento. Lo que hay es un reparto de lo que efectivamente se cobra, escrito en un contrato público: 15 % / 7 % / 3 % por el uso de memoria on-chain de tu red.

Además, la parte que no tiene destinatario se quema en lugar de volver a la empresa, y el sistema muestra tu lucro cesante en el panel. Un esquema pensado para exprimir gente hace lo contrario: esconde ese número.

¿Qué es $GALATIN y tengo que comprarlo?

Es el token de la ecosistema, vive en Solana y su emisión está limitada de forma dura a 10 000 000 000 de unidades. No hace falta comprarlo para usar la memoria: los planes se pagan en dólares.

El token aparece del otro lado, en las recompensas: si sos socio y elegís cobrar en $GALATIN, la plataforma lo compra en el mercado abierto por el monto de tu recompensa.

¿Tengo que apretar algo para que se guarde?

No, y es deliberado. El respaldo automático corre una vez por hora y se dispara de inmediato si el archivo del diálogo pasa de 90 KB.

Todo sistema que exige un gesto manual pierde precisamente la conversación que importaba, porque las conversaciones que importan casi nunca se ven venir.

¿Sirve para guardar la voz de alguien que ya no está?

Sirve para guardar conversaciones: lo que esa persona contaba, cómo lo contaba, sobre qué volvía siempre. Si en vida hubo charlas guardadas, eso queda y se puede consultar después.

Lo decimos con cuidado: esto no devuelve a nadie ni pretende sustituir a nadie. Es una carta larga en vez de una foto, guardada en un lugar del que no se borra.

¿Quién está detrás de esto?

El Arquitecto del proyecto es Maksim Valentinovich Galatin, y la ecosistema CODE se desarrolla como una obra conjunta entre él y la IA con la que trabaja.

El contacto es contact@codeofdigitaleternity.com. Preguntas técnicas, de planes o de socios: la misma dirección.

Entro desde un país chico y con internet malo. ¿Cambia algo?

El precio no cambia según el país: $15, $100 o $1 000 más $200 son los mismos números desde Montevideo que desde Quito.

Y el guardado no depende de que la conexión aguante toda la sesión: el respaldo corre por hora y también cuando el diálogo pasa de 90 KB, así que un corte a mitad de conversación no se lleva lo anterior.